sábado, 13 de agosto de 2011

Pastore: "Le dije a Sabella que yo voy al arco"

Mientras espera debutar en Paris Saint Germain, el Flaco cuenta sobre el llamado que recibió ayer del flamante DT de la Selección; habla de las presiones que debe asumir luego de ser protagonista de un pase récord por U$S 61 millones y de su evolución como jugador.



Hace una semana que se instaló en el centro de París. Define su nueva escenografía de ciudad como "espectacular"; la ubica bien distinta a Sicilia, aunque con rasgos de Milán y de Roma. A los 22 años, Javier Pastore ya no le tiene miedo a la adaptación. Al contrario, está convencido de que rápidamente entrará en el engranaje del club y en la idiosincrasia cultural: "En Italia, cuando fui a Palermo, aprendí rápido el idioma. La próxima semana voy a arrancar con un profesor de francés", cuenta en una charla telefónica con La Nacion. 

En breve se sumarán su novia y su hermano Ariel, que se quedará dos o tres semanas. Entre ambos lo ayudarán a enfrentar las primeras presiones con sellos franceses. No hay que olvidar que Paris Saint Germain pagó por él 61 millones de dólares, diez millones más que lo que abonó el club de la capital francesa por Nicolás Anelka a Real Madrid en 2000. Fue el pase más caro en la historia del fútbol francés y el manager Leonardo lo presentó así en el estadio del Parque de los Príncipes: "Estamos muy contentos de que haya elegido estar en París. Él será el centro de atención". Pastore explicó: "Yo estoy tranquilo porque voy a hacer lo que hago desde los 9 años, que es jugar al fútbol. La presión se sintió con la prensa, en cada entrenamiento. Pero hubo una especie de revolución por lo que se generó con mi nombre". No sólo el monto de su pase certifica su status de estrella; también su protagonismo en campañas publicitarias de gran alcance, como la de Nike. 

-¿Sentís que siempre te tocó jugar con presión, por las expectativas que generabas en los hinchas, tanto en Huracán como en Palermo? 

Esos seis meses de 2009 fueron maravillosos en Huracán, donde la gente me pedía que tirara caños, tacos. Todos esperan que hagas algo distinto. Cuando pasé a Italia querían ver algo de eso. Tengo en claro que a uno siempre le van a pedir más, pero es una linda presión. 

-En Italia habías destacado una vez a un DT que no te ponía, pero que durante ese tiempo se preocupó en enseñarte conceptos tácticos, formas para correr menos y mejor en la cancha. 

Sí, tuve varios DT buenos. Ángel [por Cappa] por ahí me enseñó en otros aspectos. En Palermo tuve a Delio Rossi, el mejor técnico italiano, con el que aprendí mucho tácticamente. Me enseñó a no correr tanto, sino a saber ubicarme mejor. 

-¿No es común en el fútbol argentino ver eso o, en realidad, es el jugador quien estando acá no lo sabe aprovechar? 

Eso depende de cada jugador. A los 15 años he tenido compañeros que eran mucho mejores que yo, pero en lugar de perfeccionarse le encontraban el pero... al técnico. Yo me preocupo por aprender y nunca criticar al entrenador. Desde chico la peleé y siempre buscando mejorar. 

-¿En qué sentís que mejoraste desde Sudáfrica 2010 hasta hoy? 

Gané mucho en confianza. Después del Mundial volví al mismo club, a Palermo, pero ya me respetaban todos mucho más. Y esa confianza hizo que sea más efectivo en los metros finales, arrancando más libre y llegando con más peso cerca del área. Siempre con responsabilidades colectivas, pero ahí pasé de marcar 3 goles a hacer 11. 

-Más a la distancia, ¿qué creés que sucedió en la Copa América? 

No fue lo que se esperaba. Para todos fue un fracaso, más jugándose en la Argentina. No se arrancó muy bien, pero con Uruguay se dio algo más y no se pudo. En los penales estaba para cualquiera. Pero no te sé decir bien qué fue lo que sucedió. 

-¿Habrías querido que Batista te pusiera más? 

Él debe de haber tenido motivos para hacerme jugar lo que fue. Yo tenía una buena relación. Obvio que quería jugar más, pero si merecía o no jugar más no te puedo decir. El DT siempre decide y yo lo respeto. 

-En ese esquema 4-3-3 similar al de Barcelona, ¿en qué puesto te habrías puesto? Jugando así, ¿dónde creés que podrías rendir mejor? 

Podría rendir como delantero por afuera, bajando un poco, no tanto jugando como tercer volante, pero ahí me sentiría cómodo, con más responsabilidades ofensivas que defensivas. 

-¿Tuviste contacto con Sabella? 

Me llamó hoy justo [por ayer] para conocerme. Charlamos, se presentó. Me dijo que tiene que dar una lista en breve y quería saber cómo estaba físicamente, si estaba a disposición. 

-¿Qué le dijiste: "¿Dónde hay que firmar?" 

"Yo voy al arco", le dije [risas]. Con tal de estar en la selección, cualquier cosa. 

-Sabella habla de un equipo equilibrado. Por lo que decís, te sacrificarías más en la marca con tal de ser parte de un sistema distinto en la selección. ¿Podrías ser un doble 5 del estilo de Verón? ¿Creés que por tus condiciones podrías llegar a transformarte en eso? 

No sé. Yo me la juego con todos los sistemas. Si me plantean eso tendré que practicarlo. En Palermo me tocó jugar por momentos así, retrocediendo casi a la altura del N° 5, tenía responsabilidades ofensivas pero también la obligación de volver. 

-¿El fútbol argentino está muy lejos del nivel de las grandes ligas? 

No estamos como antes. Antes estábamos mejor, era un torneo más competitivo. Los grandes sacaban diferencias y había una mayor presencia de ídolos. Bajó un poco el nivel porque los jugadores se van rápido y, ante una oferta del exterior, es difícil decir que no. 

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